viernes, 15 de abril de 2016

Concha Espina


Concha Espina (Santander, 15 de abril de 1869 - Madrid, 19 de mayo de 1955) Escritora española

Concha Espina fue una escritora adelantada a su tiempo que supo hacerse un hueco en una sociedad dominada por los hombres. Su escritura abrió el camino a la novela social

Además,fue una mujer con una vida apasionante que marcó toda su literatura.
 

Espina pertenecía a la clase alta, era una “niña bien”, educada conforme a la época, en artes como la música y el baile.

Se casó con Ramón de la Serna, un hombre acaudalado y con fincas en Chile, país en el que acabó instalándose, concretamente en la localidad de Valparaíso, donde fue corresponsal de El Correo Español de Buenos Aires. De vuelta a España, publicó una breve colección de versos infantiles con el título de Mis flores (1904), prologada por Menéndez Pelayo.


En 1898, la familia retornó a España y como la verdadera inquietud de Concha era escribir, este deseo  fue causa de grandes conflictos matrimoniales que desembocaron en su separación y posterior divorcio con la llegada a España de la II República.


La escritora acabó instalándose con sus hijos –todos menos el mayor, Ramón– en Madrid. Allí comenzó a escribir artículos en periódicos, además de ensayos y cuentos –ganó un concurso regional con El Rabión-, hasta que en 1909 sacó su primera novela, La niña de Luzmela, donde trataba de analizar la psicología femenina. Le siguieron Despertar para morir (1910) y Agua de nieve (1911).





En 1912, Concha Espina viaja a León para ver a una de sus hermanas y se entera de que hay una aldea en la que solo viven mujeres. Aquel hecho le inspiró para publicar, dos años más tarde, la que sería su obra de consagración, La esfinge maragata.

El libro, ambientado en La Maragatería, una comarca leonesa con capital en Astorga, aborda desde la perspectiva de su protagonista, Florinda, la pobreza de la época que obligaba a emigrar a los hombres y, a las mujeres, a esquivar la miseria con matrimonios de conveniencia o abrazando la fe.

La esfinge maragata supuso muchísimo para la autora, siendo tal su repercusión que fue traducida a varios idiomas, convirtiéndose en una escritora española conocida y reconocida internacionalmente. Le valió además el Premio Fastenrath, que le concedió la Real Academia de la Lengua, siendo la primera mujer en la historia que lograba hacerse con esta distinción.




Otra de las consideradas como grandes obras de Concha Espina es El metal de los muertos. Si la primera hablaba de la vida de los campesinos, en esta última la autora cambia de sector y se centra en la situación de los mineros de Riotinto, en Huelva, provincia donde se instaló hacia 1917, concretamente en el municipio de Nerva.

A lo largo de su vida, Espina, que escribió casi un centenar de obras.



Premios:

Premio Espinosa y Cortina por El Jayón; el del Castillo de Chirel de la Academia por Tierras del Aquilón; el Nacional de Literatura por Altar Mayor y el Premio Nacional de Novela Miguel de Cervantes por Un valle en el mar.

Estuvo nominada tres veces consecutivas al Nobel de Literatura, en 1926, 1927 y 1928, quedándose el primer año a solo un voto del galardón.

Obtuvo el reconocimiento de la Academia de Arte y Letras de Nueva York y fue vicepresidenta de la Hispanic Society of America, además de ser nombrada hija predilecta de Santander.

El monarca Alfonso XIII le otorgó la Banda de la Orden de las Damas Nobles de María Luisa y también le encargó que diera conferencias en América, llegando a ejercer de embajadora de España en la celebración del II Centenario de la fundación de Lima.

El 8 de febrero de 1950 recibió la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

Fuente:Wikipedia/ebuenasnoticias.com.